¿Qué ejército de The Old World encaja contigo? Descubre las facciones y su estilo de juego

Warhammer: The Old World no solo es un juego de estrategia con miniaturas sobre una mesa. Cada ejército representa una forma diferente de entender la guerra, con su propia historia, estética y filosofía de combate.
Elegir una facción no debería depender únicamente de cuál sea la más poderosa en un momento concreto. Vas a pasar muchas horas montando, pintando y jugando con esas miniaturas, así que encontrar un ejército que encaje contigo puede ser la diferencia entre una colección que crece durante años y una que acaba olvidada en una estantería.
A continuación repasamos de forma sencilla las facciones disponibles y qué tipo de experiencia ofrecen tanto a nivel de trasfondo como de juego.
Bretonia: el honor de una carga perfecta
Los caballeros de Bretonia representan una visión idealizada de la guerra medieval, donde el honor, la nobleza y la búsqueda de gloria personal están por encima de todo. Sus ejércitos están formados por caballeros montados, campesinos que sirven a sus señores y guerreros que buscan demostrar su valor en nombre de la dama y su reino.
En mesa, Bretonia es un ejército que vive del impacto inicial. Sus cargas de caballería pueden decidir una batalla en un solo turno si se ejecutan en el momento adecuado, premiando a los jugadores que saben medir las distancias y encontrar el punto débil del enemigo.

Reyes Funerarios de Khemri: los ejércitos que nunca mueren
Desde las antiguas arenas de Nehekhara llegan los Reyes Funerarios, una civilización milenaria que continúa librando guerras mucho después de su muerte. Sus ejércitos están compuestos por legiones de no muertos, grandes construcciones mágicas y criaturas que recuerdan la grandeza perdida de un imperio olvidado.
Su estilo de juego gira alrededor de la disciplina y la magia. No son una fuerza basada en la velocidad, sino en avanzar de forma constante e impasible mientras sus hechizos, monstruos y tropas mantienen la presión sobre el rival.

El Imperio: la humanidad frente al Viejo Mundo
El Imperio es la representación más clásica de la humanidad en The Old World: una nación formada por soldados, ingenieros, nobles y generales que deben enfrentarse a amenazas mucho mayores que ellos. Su fuerza nace de la combinación de diferentes pueblos y recursos.
En batalla destacan por su versatilidad. Pueden formar ejércitos equilibrados con infantería, caballería, artillería y unidades de disparo, siendo una opción perfecta para jugadores que disfrutan de un estilo de juego capaz de adaptarse a cada situación.

Enanos: resistencia bajo la montaña
Los Enanos son una raza antigua marcada por la tradición, el orgullo y una memoria que guarda cada deuda y cada victoria. Sus fortalezas subterráneas esconden guerreros expertos, armas de gran poder y una cultura donde la disciplina es una forma de vida.
Sobre la mesa representan una fuerza muy difícil de amedrentar. Suelen controlar la batalla desde posiciones defensivas, resistiendo los ataques enemigos mientras sus armas pesadas castigan cualquier error del rival. La velocidad no es el fuerte de los Enanos, por lo que un buen despliegue inicial es vital.

Orcos y Goblins: el caos hecho ejército
Los Pieles Verdes no siguen las reglas tradicionales de la guerra. Para ellos, la batalla es una oportunidad de demostrar fuerza, conseguir gloria y disfrutar del conflicto. Sus ejércitos mezclan enormes criaturas, guerreros brutales y hordas de Goblins más astutos de lo que muchos enemigos quieren admitir.
Su estilo es impredecible y lleno de momentos… digamos… memorables. Una partida con Orcos y Goblins puede cambiar completamente por una carga inesperada, una criatura descontrolada o una situación absurda que termina siendo decisiva (y enormemente divertida).

Altos Elfos: precisión y perfección
Los Altos Elfos representan una de las civilizaciones más antiguas y refinadas del mundo. Sus guerreros combinan siglos de entrenamiento con una conexión profunda con la magia y una tradición militar extremadamente desarrollada.
En juego destacan por la calidad de sus unidades y la importancia de tomar buenas decisiones. No suelen basarse en la fuerza bruta, sino en aprovechar la posición correcta y utilizar cada unidad en el momento exacto.

Elfos Silvanos: la guerra desde las sombras del bosque
Los Elfos Silvanos protegen sus antiguos bosques y mantienen una relación única con la naturaleza. Son guerreros expertos en moverse por terrenos difíciles, atacar desde posiciones inesperadas y desaparecer antes de que el enemigo pueda responder.
Su estilo recompensa la movilidad y el control del campo de batalla. Son ideales para jugadores que disfrutan manipulando las distancias, evitando combates desfavorables y obligando al rival a jugar bajo sus condiciones.

Guerreros del Caos: poder y destrucción
Los Guerreros del Caos son campeones corrompidos por los poderes ruinosos, guerreros que buscan gloria eterna mediante la conquista y la destrucción. Sus filas están formadas por combatientes extremadamente peligrosos, monstruos y seguidores que han entregado todo por alcanzar más poder.
En mesa son una fuerza ofensiva centrada en la calidad de sus tropas. Cada guerrero representa una amenaza considerable y sus unidades pueden romper líneas enemigas mediante fuerza, resistencia y brutalidad.

Gran Catai: disciplina al otro lado del mundo
Gran Catai es una de las civilizaciones más antiguas y organizadas del mundo conocido. Su ejército combina una estructura militar basada en la armonía y el equilibrio con poderosas criaturas mágicas y una tradición estratégica milenaria.
Su forma de jugar mezcla diferentes herramientas: unidades disciplinadas, disparo, magia y monstruos. Es una opción interesante para quienes buscan un ejército flexible pero con una identidad muy marcada.

Hombres Bestia: la furia de los bosques
Los Hombres Bestia representan la parte más salvaje e indómita del mundo. Son criaturas nacidas del caos que rechazan la civilización y atacan desde lugares ocultos para destruir todo aquello que consideran una amenaza.
Su estilo de juego es agresivo y directo. Funcionan especialmente bien para jugadores que disfrutan llevando grandes cantidades de tropas, presionando desde el inicio y creando situaciones de combate poco habituales.

Elegir ejército: una decisión más personal que estratégica
The Old World ofrece una variedad enorme de experiencias. Algunos ejércitos buscan el golpe perfecto, otros la defensa absoluta y otros simplemente crear el mayor caos posible sobre la mesa.
Si estás empezando, una buena recomendación es imaginar qué ejército te gustaría ver desplegado delante de ti después de haber dedicado horas a montarlo y pintarlo. La conexión con la estética y el trasfondo suele durar mucho más que cualquier cambio de reglas.
Nuestra opinión
The Old World tiene una de sus mayores virtudes en que no existe una única forma correcta de jugar. Cada ejército tiene una personalidad muy definida y eso convierte la elección de facción en algo más parecido a elegir una historia que quieres vivir.
Nuestra recomendación es no buscar únicamente el ejército «más fuerte», sino aquel que te inspire a crear una mesa de juego, pintar nuevas miniaturas y contar tus propias batallas. En un sistema donde las campañas, los personajes y los momentos inesperados tienen tanto peso, tu ejército debería sentirse como una parte de tu propia aventura.


